Bibliotecas Populares. La importancia del desarrollo cultural y comunitario
Bibliotecas Populares. La importancia del desarrollo cultural y comunitario
Una parte importante de nuestro acervo cultural es la CONABIP, creada en 1870 como Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, promulgada por la Ley Nº 419 y propiciada por Domingo Faustino Sarmiento para fomentar la creación y el desarrollo de las bibliotecas populares que difunden el libro y la cultura.
Durante el siglo XX, la vida de las bibliotecas populares y de la Comisión va adquiriendo matices y características en función de los gobiernos que, en cada momento, protagonizan los procesos políticos, sociales y culturales. En ocasiones, se da el fortalecimiento de estos actores y en otras se enfrentan a los avatares de la falta de acompañamiento, el abandono, e incluso, la persecución en tiempos de gobiernos dictatoriales.
"Artículo 1°.- La biblioteca popular argentina es una asociación civil de bien público, integrada a la sociedad, como entidad comunitaria autónoma comprometida con la transferencia del conocimiento y con un perfil básico ampliatorio de la educación formal y específicamente dinámico de la educación permanente"
En el decreto 1078/89 que aprueba el reglamento de la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares, figura, en el anexo I, título I, art 1, la función primordial de las BP
Un poco de contexto
¿Qué es una biblioteca popular?
Podemos definirla desde lo legal como una asociación civil sin fines de lucro, fundada, gestionada y sostenida por la comunidad en la que se encuentra, y dirigida por una comisión directiva ad honorem renovable cada 2 años. Una organización comunitaria que funciona a partir del trabajo voluntario de muchas personas y se sostiene con la cuota regular que pagan sus socios. Tiene objetivos específicos vinculados con la lectura, la educación y la cultura.
Desde el punto de vista social es una institución que reúne a su alrededor a personas de todas las edades, con los más variados intereses, con el objetivo de dar o recibir información, arte y contención. Es por definición el lugar donde aprender ciudadanía, administrando con y para la comunidad sin otro fin que el bien común.
Cuentan con importantes fondos bibliográficos, asistiendo a los estudiantes en tareas escolares, y a los lectores con literatura variada brindando un servicio de lectura. Esa es apenas una de sus líneas de acción.
Suman a sus agendas la más variada oferta de actividades culturales y deportivas, inglés, computación, yoga, taller literario, Tai-chi-chuan, entre tantas. Algunas son aranceladas, con lo que completan sus magros recursos. Otras muchas gratuitas, abiertas a todo público, abarcando todas las edades: títeres para los más chicos, ciclos de cine debate para jóvenes y adultos, teatro a la gorra o exposiciones de artistas locales. Plástica, fotografía o telar, tranquilamente pueden exhibirse en sus salones para deleite de los vecinos y reconocimiento de los creadores locales.
Por si fuera poco desarrollan una tercera línea de actividades con eventos especiales. Ya sea celebrando un aniversario, inaugurando una nueva sección o presentando la muestra de los avances del año, preparan grandes fiestas con escenario abierto en las que la convocatoria se extiende no sólo a los socios sino a la comunidad completa. Hace unas semanas, 9 de julio de 2025,vimos a la Biblioteca Rivadavia de Villa Ballester celebrar sus 100 años. No faltó la música, la actuación, los rincones de lectura, la venta de libros de editoriales independientes, una feria artesanal, comidas típicas, porque nadie de la zona quiere quedarse afuera.
Son tardes de corte de calle, préstamo de la plaza de barrio o el salón de usos múltiples bellamente decorados con globos, banderines de colores y mucha música a todo volumen mostrando lo mejor de ese momento.
Los organizadores son los miembros de comisión directiva, los bibliotecarios, y sus familiares, los amigos, los conocidos que puedan aportar desde un equipo de sonido a un locutor experimentado siempre en función de que "ese show" sea de excelencia y se recuerde por años...
Tuve la suerte de nacer muy cerca de una biblioteca popular y, desde que tengo memoria, he visto carreras de embolsados en la calle, funciones de títeres y clases de pintura para los chicos.
Una Biblioteca Popular es mucho más que una gran colección de libros con servicio de lectura gratuito. Es el lugar de encuentro por excelencia para buscadores natos, los que saben y los que no. Estudiantes en curso, jubilados, actores o poetas. Personas con inquietudes y talentos, o novatos queriendo aprender, sin discriminación alguna.
La alquimia que resulta es el sustrato básico para generar comunidad, para crear identidad.
Cuando vamos a esas fiestas a ver a nuestro hijo o amigo tocar con su banda y nos encontramos con aquella compañera de la primaria que no vimos más, con las madres que conocimos llevando los chicos a la escuela o las ex compañeras del taller de teatro, nos invade la emoción que marea sumada a la alegría colectiva de celebrar con otro. Es ese el preciso instante de fusión con tu entorno, el vecino músico, el profesor de salsa, el lector de comics o el vendedor de pochoclos. Nos encontramos, nos reconocemos, reforzamos valores de amistad y solidaridad, pudiendo reaccionar juntos después frente a injusticias compartidas.
Hoy las Bibliotecas Populares atraviesan un muy difícil momento. El decreto 345/25 de necesidad y urgencia disuelve la CONABIP (Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares) como la conocemos. Le quita su autonomía, su carácter federal y los fondos que aporta la ley N° 23.351 del año 1986, pasan a ser administrados por un funcionario.
Toda la vida trabajamos para crearlas, sostenerlas y desarrollarlas. Con muchas luchas se fueron logrando más y mejores beneficios. Nunca pensamos que nos tocaría salir a explicar por qué debemos defenderlas, ya que más de 150 años de existencia avalan con hechos su aporte invaluable para individuos y sociedades.
Como bibliotecaria descubrí una profesión y como directora vi a cientos de personas enfocando un destino. Actores de cine, escritores reconocidos, artistas plásticos y cineastas, un día transitaron sus inicios en esa biblioteca popular, la misma que hoy pelea por su supervivencia.
No estamos dispuestos a dejar que suceda y junto al Colectivo “Bibliotecas Populares en Lucha” seguiremos empujando por darles vida imaginando un futuro mejor.
Mariana Lagar
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Exelente nota. Me hiciste acordar a cuando durante mi escolaridad primaria y parte de la secundaria ib a estudiar a la biblioteca del barrio o simplemente a buscar algo para leer. Gracias
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